Tráfico de mujeres: prostitución, la forma más antigua y vigente de esclavitud
Desde el año 2008 vienen realizándose en esta ciudad [Buenos Aires] (los días 3 de cada mes) marchas alrededor del Congreso Nacional, en denuncia por las mujeres y niñas desaparecidas en democracia por las redes de trata para la prostitución en Argentina y otros países. Lentamente ha comenzado toda una sensibilización y movilizaciones sobre los casos de niñas, adolescentes y mujeres que salen de sus casas y nunca más vuelve a saberse de ellas.
Susana Trimarco, madre de Marita Verón, desde Tucumán, Argentina, mucho tiene que ver con esto. Fue ella quien después de la desaparición de su hija, -lo que dejó huérfana a una bebé de un año y meses- inició un proceso de denuncia e investigación personal que la llevó incluso a simular estar prostituyéndose para meterse en los horrores de los prostíbulos de diferentes provincias y darse cuenta de quiénes mantienen el horror silenciado de estos centros de exterminio de niñas y mujeres desde los lugares por excelencia del poder patriarcal en democracia: los clientes son jueces, altos funcionarios de gobierno, policías, sacerdotes, cualquier hombre del pueblo a quienes no les importa consumir vidas humanas como parte de su deseo y satisfacción sexual.
Ahora se sabe y menciona que a las adolescentes más pobres del interior del país les engañan diciéndoles que van a trabajar en la ciudad como empleadas domésticas, niñeras o cuidando personas mayores. Más tarde lo que encuentran es una deuda por los gastos del viaje y hospedaje, que les quiten documentos y no les digan en dónde están, mientras las violaciones recurrentes y el consumo de drogas o alcohol les fuerzan a “aceptar” el “trabajo sexual” como pago a sus esclavistas (fiolos, policías, tratantes o enganchadores, patrones), mientras sin documentos, dinero propio y lazos de ayuda y reconocimiento, son consumidas por el oficio más viejo del patriarcado: la sexualidad depredadora machista, que mediante el dinero “hace uso”, abuso y también a veces asesina a quienes considera objetos, mujeres, niños y niñas en este caso.
Desnaturalizando la prostitución
¿Cuándo comenzó la prostitución? ¿Por qué hay quienes la consideran un mal necesario? ¿Por qué en los países más desarrollados e incluso “socialistas” o en sociedades “revolucionarias” aún existe la prostitución y se culpa, criminaliza y regula el cuerpo de las mujeres, pero no a los “clientes” o prostituyentes ni a todos y todas quienes viven de la prostitución?.Una historia apócrifa e incompleta pero probable de la prostitución no podría dejar de mencionar las violaciones durante las guerras de invasión / ocupación como el inicio de tomar a las mujeres como parte del botín de guerra y un objeto más para destruir a la vez al enemigo. De aquí a tomar a las mujeres como rehenes sexuales en la guerra y como complemento de los cuerpos de los ejércitos hace que donde hay zonas ocupadas o atacadas militarmente los soldados lleven y generen áreas de mujeres y niñas prostituidas y violadas.
Los grandes polos capitalistas de producción como minas, pozos petroleros, pools de soja o eventos como mundiales de fútbol, lugares de “hombres trabajando” por excelencia, conllevan a su vez mercenarios que ofrecen esclavas cada vez más jóvenes e indefensas a “divertir”, acompañar y servir a trabajadores, empresarios, obreros y a cualquiera que busque al menos satisfacer su curiosidad o matar su aburrimiento usando el cuerpo de una mujer.
De estas zonas en la Argentina (Comodoro Rivadavia, Córdoba, San Juan, Catamarca, Rosario) se han rescatado hasta 40 niñas de entre 12 y 17 años de edad, cautivas para prostituirse, como sucedió en Río Cuarto en julio de 2008.
Falta mucho para que socialmente se viva la conciencia de que NINGUNA MUJER NACE PARA PUTA.
Fuente: Motín, nro. 17 (abril/mayo 2010)